Madre Tus brazos siempre se abren cuando necesito un abrazo.
Tu corazón sabe comprender cuándo necesito una amiga.
Tus ojos sensibles se endurecen cuando necesito una lección.
Tu fuerza y tu amor me han dirigido por la vida y me han dado las alas
que necesitaba para volar.
Sólo cuando llegué a ser madre comprendí cuanto se había sacrificado la mía por mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario